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1. No realizar más de tres comidas al día. “Picar” entre comidas es prohibitivo. Pueden y deben tomarse bebidas no calóricas (agua) o de bajo contenido calórico (infusiones, café descafeinado, té, poleo, manzanilla, ...) a lo largo de todo el día.
2. Los líquidos no deben ingerirse con las comidas, sino antes o después de las mismas, con un intervalo superior a la media hora.
3. Durante los tres primeros meses no deben tomarse alimentos sólidos. Toda la alimentación debe realizarse en forma de líquidos, sopas o purés (turmix o pasapurés).
4. Cuando se inicia tolerancia a alimentación sólida, la masticación debe ser concienzuda y lenta; en caso contrario, es probable el vómito. Al comenzar con nuevos alimentos, hay que probar con una o dos cucharadas primero, para ver su tolerancia.
5. Hay que acostumbrarse a comer muy despacio, nunca en menos de media hora. Una comida rápida puede ir acompañada de vómitos. Utilice pequeñas cucharillas, en vez de grandes cucharas soperas.
6. Procure beber a pequeños sorbos, con cucharilla o pajita de sorber. Un gran trago de agua puede llenar bruscamente su reservorio y provocarle el vómito.
7. Deje de comer en cuanto aparezca el menor síntoma de saciedad ya que uno o dos bocados más le pueden provocar el vómito. Al principio, media taza de alimento puede ser suficiente (o incluso menos).
8. Los amigos y familiares no deben alarmarse por lo que supuestamente les parezca “muy poca comida”, ni intentar forzarle a comer más. Es importante que entiendan que las comidas deben ser muy lentas, muy masticadas y muy pequeñas. Comprendiendo esto ayudarán al paciente a encontrarse bien y en consonancia con su operación.
9. Si tiene que tomar medicamentos en forma de tabletas o grageas, procure machacarlos y tomarlos disueltos en agua o un poco de zumo. Si tiene que ingerir antiinflamatorios, aspirinas u otra medicación gastro-erosiva, es necesario que tome previamente protectores gástricos y que nos consulte previamente. Los suplementos de hierro o complejos polivitamínicos, si los precisa, se los propondremos directamente.
10. Por último, le aconsejamos que saque partido sensorial a su alimentación. Comer poco no significa comer mal ni comer a disgusto. Un solo bocado bien masticado de una comida sabrosa puede ser suficiente para captar su sabor, aromas, cuerpo y consistencias con mucho más profundidad que una ansiosa y rápida comilona. |